miércoles, 22 de diciembre de 2010

Aromas-Pensamientos

Ejercicio de clase de Enseñanza y Aprendizaje de Dibujo. 

Consistía en dibujar, sobre un A4 (un folio normal y corriente) y con un rotulador negro y poco más, lo que nos evocara un breve texto del escultor Eduardo Chillida. Es decir, tratar de pasar el escrito al dibujo para que luego otra persona que no conociera el texto pudiese captar el mensaje del mismo a través del dibujo. Los textos fueron extraídos del libro de Chillida "Aromas-Pensamientos" y me tocó al azar el siguiente:

El artista sabe lo que hace,
Pero para que merezca la pena
Debe saltar esa barrera y hacer lo que no sabe,
Y estar en ese momento más allá del conocimiento.
El arte para el artista es una pregunta
¿es la sucesión de preguntas nuestra respuesta?

Y, a continuación os enseño el proceso del dibujo que hice y su resultado final. ¿Opináis que refleja el mensaje del escultor?

Fase 1: Boceto a lápiz.
Fase 2: Tinta.

Fase 3: Resultado final.


domingo, 19 de diciembre de 2010

No me gustan los domingos

Esta es una entrada escrita sin prever ni pensar.

No me gustan los domingos. Pero no todos los domingos. No me gustan los domingos en los que paso todo el día solo. Los domingos en los que quisiera divertirme como hace la gente normal, como hacen las parejas normales. No me gustan los domingos en que interpretas mi necesidad de pasarlo bien CONTIGO como una pérdida de tiempo, porque hay muchas cosas objetivas que hacer. Siempre hay muchas cosas que hacer, necesarias, según tú. Lo soportaba como algo pasajero. Pero me doy cuenta de que encadenas obligaciones. Hay quien necesita un ayudante y un secretario, en lugar de un amigo o una pareja.

Me meto en la cama. Llegas y te quedas impasible. Te da igual.

No me gustan esos domingos.

No me gusta este domingo.

Y ahora, decidme que soy un pesimista, sólo por lo que os he contado en esta entrada. Juzgadme.

viernes, 17 de diciembre de 2010

¿Qué estoy haciendo ahora?

"No quiero salir de aquí" fue lo primero que pensé esta mañana (sobre las 7:00) en la cama. Hacía frío y pensar en que tenía que acudir al Inem a resolver papeleos me impidió disfrutar del remoloneo diurno en el colchón.

Mi intención era estar temprano en la oficina, para no desperdiciar toda la mañana en una cola. Me reservo mi derecho a desperdiciar la mañana a mi manera, y no en "estilo impositivo". Salir a la calle fue un duro golpe: instantáneamente me empezó a doler la nariz y el agujero que con tan mala fortuna me fui a hacer en la oreja (que anda regular de lo suyo, aunque mejorando, gracias) por culpa de los 4ºC. Mientras caminaba deprisa, me visualizaba esperando en la especie de plaza-parking en la que se encuentran las oficinas del Inem y SAE, muerto de frío y aburrido, autocompadeciéndome una vez más. Afortunadamente, pensé, llevo libros para leer, para hacer mi tiempo más entretenido y productivo (no era una novela lo que llevaba, sino un tratado de arte posmoderno). El hecho de llevar ese libro me hizo sentir un perroflauta torturado, teniendo en cuenta que además llevaba mis guantes sin dedos de "indigente chic" y un pañuelo "outsider". Quería llegar, pero temía hacerlo. Imaginaba la plaza oscura, helada, triste, pero era mi meta, era para lo que me  había levantado hoy.

Una vez en mi destino (fui el segundo en llegar, a las 8:00; la oficina abría a las 9:00) me di cuenta de que el frío mantiene a los parados en sus casas a no ser que lo que tengan que resolver en ese lugar sea de económica vital importancia. 

Me acomodé como pude y empecé a leer, esperando que el tiempo pasara rápido, fantaseando con mi cama (aunque la adivinaba vacía y congelada). Intentaba concentrarme, pero mis cuartos traseros se congelaban sobre el escalón, acompañando en su gemido tenue a mi nariz, dedos desprotegidos y agujero en el cartílago. 
Y, de repente, me di cuenta.

MAL. Lo estaba haciendo mal. Y mira que ya me había/n soltado esta cantinela antes. 

No estaba viviendo la situación presente. El presente intentaba llamar mi atención, congelándome, impidiéndome leer y pensar con claridad. El presente era el frío, la plaza, la espera, la oficina con funcionarios dentro que temían la que se les avecinaba. Desde que me había levantado, todo lo que había hecho era visualizar este momento, vivirlo antes de que llegara. No disfruté del desayuno, ni de la cama, ni del amanecer (que fue precioso, de esos con nubes desgarradas y cielo rosa, propio de una novela novecentista), ni del paseo, ni de nada. No viví el presente, el ahora, y eso era lo que pretendía repetir mientras esperaba a que la oficina abriera. Y mira que la teoría me la sé

Entonces guardé el libro, me puse de pie y miré a mi alrededor. Vi a gente triste, a gente impaciente, a gente que miraba al suelo, a gente que miraba la puerta, a gente que se comía las uñas. Me vi a mi mismo, en la puerta: parecía un gorila de seguridad, con mi chaquetón de nieve negro, botas y guantes y cara de circunstancias. Empezaron a aparecer más personas, que no sé si eran "nuevas" o si llevaban allí más tiempo formando parte del paisaje de siluetas tristonas que me rodeaba. Y aparecieron multitud de niños con gorros hasta las cejas y niñas con faldas escocesas y lazos en las coletas, que eran urgidos por sus madres vestidas de marca (con esas ropas que son caras pero que no lo parecen, no sé si me explico, pero que todos sabemos que son caras). Y vi a más vecinos de los pisos que rodeaban la plaza y temí resultarles vulgar, en la cola del paro, pasando frio... pero no importaba nada, porque ellos no vieron a nadie, a fuerza de costumbre o de no querer ver.

Y oí que alguien me trató de usted. Y una señora me pidió la vez. Y una máquina de aire acondicionado empezó a gotear sobre alguien que gritó. Hice un comentario y alguien lo secundó. Y otra persona rió, y uno que escuchaba su mp3 me miró impasible pero sin verme.

Por un momento me asaltó la idea de que vivir el presente implica salirse de la escena y observarlo todo desde fuera. Te ves a ti mismo viviendo el presente, rodeado de gente que quizás no lo viva, como tú hace unos minutos escasos. Eso me hizo sentir que estaba y no estaba acompañado a la vez. Estaba y no estaba allí. ¿El frío coloca? Sentí lo que deben sentir aquellos que se dan cuenta de que están siendo víctimas de una broma por parte de un programa de televisión y grita "vale, sé que esto es una broma, ¿dónde está la cámara?". Lo vulgar, lo ordinario, lo corriente... quizás no lo valoremos lo suficiente pero tiene una belleza rara.

Me encantaría cerrar este post con una frase lapidaria que invite a la reflexión, pero no soy escritor. Sólo podría invitaros a que os preguntéis:

"¿Qué estoy haciendo ahora?"

sábado, 4 de diciembre de 2010

Videobitácora

Esta ha sido una semana en la que me ha impactado considerablemente una serie de vídeos. No tengo ganas de hablar en absoluto, así que os los pongo y vedlos si os apetece y tenéis paciencia (algo difícil en fin de semana y puente; está demostrado que la gente visita mi blog en horas de trabajo, cuando no hay nada mejor que hacer):

"Pastillas para el dolor ajeno". Realmente hacen falta...


"Educación en valores". Me reí mucho al ver este vídeo, pero luego me arrepentí. Desde luego, si en lugar de ser hijo biológico, ese padre lo hubiese querido adoptar, se lo habrían puesto muy difícil. Pero mucho más fácil que a mí.


"It gets better", de la gente de Pixar. Confío en que podáis entender qué dice, porque viene muy a cuento. Para más información, pinchad aquí.


Y una alegría que me he llevado: La Casa Azul sacará disco nuevo y ya ha avanzado 2 temas. ¿Más de lo mismo? No lo sé, habrá que ver el álbum completo, pero estas canciones nuevas me hacen supurar la bilis que llevo guardando unos días. Este grupo me aporta unos momentos de exaltación que no me los da otro.


Otro día que tenga más ganas de hablar os contaré que he tenido dos exámenes esta semana, que un profe me ha felicitado por mi trabajo, que he empezado el módulo específico (apartado del resto de compañeros de otras especialidades, en otro edificio, y rodeado de arquitectos que van en pack) y que estoy harto de obras y de levantarme solo cada mañana, permanecer solo hasta las cuatro de la tarde (de lunes a jueves), volver a estar solo a partir de las 21:30 pm, y meterme en una cama vacía (en la que a veces siento una presencia muy pasajera, pq al despertar ya no está ahí).

Uno puede ser optimista, pero cuando se levanta helado un día de fiesta en una cama demasiado grande, escuchando los gemidos orgásmicos (apostaría que fingidos) y exclamaciones de película porno (muy fuera de contexto, creo) de mi vecina y viendo que lo único que me apremia a levantarme es poner una lavadora, hacer trabajos para el master y tomarme un sobre para el dolor de garganta... pues ya me diréis. Afortunadamente estoy solo, como digo, y nadie me juzga ni pretende animarme.

Si puedo, mañana me voy a casa. Mi presencia aquí se justifica únicamente para hacer de chofer, chico de los recados, y ama de casa.

¡Felices días festivos!

martes, 23 de noviembre de 2010

Sobre lo positivo, la frustración, la ilusión y su _ _ _ _ madre

La gente que estoy conociendo en el Master me considera una persona positiva, y eso es algo que me suena extraño. Lo cierto es que estoy entusiasmado, aunque hay 

MOMENTOS DE BAJÓN,

provocados por el exceso de teoría pedagógica que uno sospecha que será inútil, sobrecarga de trabajos y actividades para hacer en casa, falta de referencias claras de lo que es HOY ser un buen profesor y cuáles son sus responsabilidades, teorías sobre la nueva educación que suenan a utopías infantiloides... todo eso mella en el ánimo.

Y desanima más ver como tu entorno no se cree que estés TAN ocupado (y si estoy agobiado, pues no haber iniciado el master), opine que lo que aprendes será inútil (desde la experiencia, parece ser), que desde fuera piensen que no tengo ninguna vocación (vengo de rebote)...

En clase, observar cómo hay universitarios que parecen recién salidos del bachillerato (no saben coger apuntes, se agobian, tienen miedo), otros que parecen ser pozos de sabiduría (y humildad) y que tienen la respuesta para todas las cuestiones que se plantea la escuela como institución (y no se cortan en "compartirla" a voces en clase, pq no saben pensar ni meditar en silencio), personajes con incontinencia verbal, falta de humildad que los vuelve atrevidos, profesores que van de pedagogos y que (sospecho) se masturban por las noches leyendo tratados de educación llenos de buenos deseos y sin ninguna proposición para la práctica, los roles/clichés que parece que tomamos al entrar en un aula (el respondón, el payaso, el participativo, el pelota...) y que nos devuelven a nuestra época de de colegio...

Mi vida vuelve a reducirse a estudiar, a hacer tareas domésticas, a superar otra mudanza más. Me FRUSTRO mucho al estar solo, sin la persona con la que comparto mi vida (hoy metafóricamente porque no le veo) la mayor parte de las horas de vigilia: persona que tb está muy cansada, incluso para charlar de temas que no sean la obra/mudanza/miserias cotidianas, y ya no digamos para otros menesteres romántico-eróticos. ¿Mi vida siempre va a estar coja? Si me siento capaz de llevar para delante estudios, casa, aficiones, gimnasio, amor (y sexo, como parte bastante importante, no sólo como acto literal sino tb simbólico); ¿por qué él no? Yo puedo, él no, y debo respetarlo (?). "No puedo atenderte porque estoy preocupado con otras cosas que no son tú" es el mensaje que se transluce: pues déjame despreocuparte. Y nunca pensé que follar estar conmigo fuera una obligación o tarea desagradable. Pero yo nunca he pensado con claridad ni desde la madurez.

Porque estamos siempre postergando cosas. Seré feliz cuando acabe la carrera. Descansará cuando acabe el master y apruebe las oposiciones. Tendré tiempo para ti cuando acabe las obras. Tendré ganas de tocarte cuando no esté preocupado. Y yo ya no quiero posponer nada nunca más si el cuerpo me lo pide. Porque para ello duermo un máximo de 6 horas al día (de 12 a 6), porque se puede afrontar todo si hay ILUSIÓN. Pq mañana puedo estar muerto.


PERO


Estoy conociendo a compañeros que me aportan una visión radicalmente distinta de lo que puede ser la vida, que me enriquecen; que tienen ganas de conocer gente;, que desean relacionarse; que están dispuestos a escucharte pero también a rebatir tus ideas. En definitiva, personas con las que empatizas, individuos que me demuestran lo coja que había sido mi vida por relacionarme tanto con gente similar a mí (en personalidad y ESTUDIOS)... gente que se hace de querer.

El otro día casi lloré en clase viendo un (precioso) breve vídeo sobre la actividad docente en un instituto de las Tres Mil Viviendas de Sevilla. Sentí que podía aportar algo: al menos tengo ilusión (ilusión, siempre suele ser la ilusión lo que nos mueve, o al menos, considero que es el mejor motor), aunque sepa que el camino está lleno de riesgos y fracasos. Pero al menos, no salgo derrotado de antemano, como me pasó cuando terminé mi carrera. La ILUSIÓN puede ser una fuente de energía, aunque no sea ni eterna ni constante... pero al menos he encontrado un filón como nunca había hallado hasta ahora.

¡¡¡Y prefiero quedarme con los "PEROS", por una vez, porque al fin son POSITIVOS!!!


domingo, 14 de noviembre de 2010

Bitácora CAP-era

Ya ha pasado una semana desde que empecé el Master de Formación de Profesorado, y lo cierto es que estoy contento a la par que ocupado, pero nadie dijo que esto sería fácil.

Nos han subdividido en 3 grupos: uno de ciencias, otro de lengua y "el resto". Yo estoy en ese último, con gente de Dibujo (like me), Ciencias Sociales (Geografía e Historia), Economía, Empresa y Comercio y Formación y Orientación Laboral. Y hay muchos psicólogos, arquitectos sin trabajo, niñas de Empresariales, pintamonas de Bellas Artes y gente inclasificable. Los adoro a todos, jajaja, excepto a mis "colegas arquitectos", pq desde el primer día, cada vez que intervienen en clase comienzan diciendo "yo, como arquitecto" y pamplinas así. Cuánta prepotencia, qué pretensiones de saber de todo y de tener opiniones acerca de cualquier tema... Mi grupo (C) es conocido por los profesores como "el grupo más participativo": es cierto, la gente se mata por dar opiniones, levanta la mano, grita, interrumpe, divaga, ríe, llora, pierde el tiempo, emite sonidos inarticulados y da por culo. Al principio era estimulante (la primera media hora del Master), pero luego se convierte en algo pesado, y más cuando opinan los architects, desde el conocimiento de la verdad absoluta del iunivers. Pero, sin embargo, estoy muy contento de poder relacionarme con gente que ha estudiado cosas muy diferentes a lo que yo me dediqué, dan puntos de vista muy dispares y además suelen ser gente agradable. Y ya tengo amigüitoz >.< (y ya escribo como una niñata!).

Hemos comenzado con 3 asignaturas que componen el módulo común:
  1. Aprendizaje y Desarrollo: Apasionante. Tuve un miniorgasmo cuando vi en el proyector el título en grande de "Psicología del Aprendizaje". El profesor es un showman, y eso al principio era divertido. Tras varias clases veo que no concreta y me tiene desorientado. Promete definirse en breve (me lo ha confirmado vía email, a respuesta de uno mío -en plan repelente, lo sé-).
  2. Procesos y Contextos Educativos: El agobio, el aburrimiento, las prisas, la agonía. Te dan decretos, leyes, reglamentos y te instan a que hagas trabajos sobre ellos para ya. Las páginas del powepoint pasan a la velocidad del rayo. A la tia no se le oye. Al tio dan ganas de mandarlo a Operación G a que le despeguen del cuerpo la cazadora añeja de cuando hizo la comunión... pero he leido muchos textos la mar de interesantes, acerca de temas de pedagogía, educación y de mundo adolescente (el Super Pop aún no). Podría ser fascinante si hubiese más tiempo.
  3. Sociedad, Familia y Eduación. No os dejéis engañar, no está patrocinada por el NO&DO. Es muy interesante y todo, te hace reflexionar, trabajar en grupo y nos ha mostrado verdades muy duras acerca de la enseñanza. Give me more! Al mismo tiempo que hacemos trabajos, resolvemos un cuestionario XXL, y hacemos un examen, haremos sesiones de videoforum y exposiciones en clase, en grupo, solos, vestidos, desnudos, en plan Fama, etc. Y todo, con un petardo en el culo. El profesor, que al principio parecía encantado ante el interés participativo de mi clase, ya sufre ictus cuando 3 personas seguidas divagan y no le dejan avanzar el Powerpoint. El primer día ya nos dijo que ibamos mal. Y yo me reía, pq esa cantinela me suena desde que empecé mis estudios superiores.
El mayor problema que veo es la compresión brutal de los contenidos: vamos a tema/bloque/módulo (como le dé por llamarle al profe de turno) por día. Y cada uno de los temas suele llevar una serie de lecturas y trabajos asociados que hay que llevar al día. ¿Y yo qué hago para no agobiarme? Me levanto a las 6:00 a.m. y trato de avanzar en la medida de lo posible todos los trabajitos y tareas que debemos entregar (cómodamente) antes del 2 de diciembre. Lo malo es que mientras que le cojo el tranquillo, la casa sin barrer (literalmente) y ni voy al gimnasio ni hago nada con mi vida. Menos mal que el Pz me ayuda con los menesteres domésticos, pq yo sólo no puedo: Brie van de Kamp abandona mi cuerpo... con deciros que llevo todo el fin de semana en chándal, to ponno y to zezy (bajo la mirada, azorado).

Por otra parte os diré que pretendía dejar el coche de lado e ir al campus en cercanías pero:
  1. El campus está apartado de la mano de Dios, en medio de un pinar, en la oscuridad.
  2. Los horarios del Cercanías contribuyen a que vayas corriendo, echando los higadillos...
  3. ... por senderos a oscuras con pinos y cosas que ululan alrededor.

Conclusión: cojo el coche desde el tercer día. Afortunadamente, he dado con 3 chicas que se vienen conmigo y me aportarán cash para gasolina. Desde el proletariado os diré que la vida puede ser muy dura, pero me río mucho en el coche con estas chavalas cotorreando y agobiándose pq tienen que hacer un trabajo: SI YO OS CONTARA POR LO QUE HE PASADO, ALMAS CÁNDIDAS. 


Pero aún agobiado, soy feliz, infinitamente más feliz que en mi antiguo trabajo...

Os seguiré informando mientras me dé la gana encuentre un ratito para actualizar esto, malandrines.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Güercom tu de Mahter-Cá

Vuelvo a comenzar una nueva etapa.

Ayer tuve la presentación del Master Oficial en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas, para que nos entendamos, el Master en el que se convirtió el CAP de toda la vida hace un año para igualarnos al resto de Europa (bla bla). Por lo tanto, yo lo llamo Master CAP, con todas las connotaciones deportivas posibles.


El Master se imparte en el municipio de Puerto Real, a unos 23 km de Jerez de la Frontera, donde resido. Es fácil llegar hasta el campus por carretera o Cercanías, así que la distancia "subjetiva" no es tanta.


Hoy ya comienzan las clases con normalidad, y francamente, estoy bastante ilusionado. Quizás dentro de una semana, un mes, o lo que sea, estoy hasta el gorro, pero a dia de hoy estoy feliz porque (ahí va otra lista de las que me gustan):

  1. Toda nueva etapa aporta ilusión cuando se trata de una fase que se supone que llevará a otro fin "más elevado".
  2. Ya estaba harto de sentirme tan Bree Van de Kamp.
  3. Volver al mundo estudiantil, eso de ir paseando la carpetita, tiene su qué.
  4. Tengo una obligación estricta que me obliga a establecer rutinas más o menos serias.
  5. Tengo ganas de conocer gente nueva. Y me entusiasma el hecho de que sean personas que hayan estudiado otras carreras y que por tanto, a priori no tengan mucho que ver conmigo. Creo que uno se enriquece y se ve obligado a salir del "ensimismamiento" (fomentado durante los años de carrera, en los que en mi caso me relacionaba con un 99% de personas que estudiaban lo mismo que yo, lo cual implicaba una gama de temas de conversación muy limitada). Vale que todos tenemos en común que estudiamos el Master, pero lo que cada uno tiene tras de sí es muy diferente, y por tanto enriquece en su variedad.
Ya ayer conocí a gente muy agradable, que, al igual que yo, tenían ganas de sociabilizar. He podido comprobar, por otra parte, que no seré el único arquitecto que esté estudiando el Master, más concretamente la especialidad de Dibujo. 

En un alarde de frikismo 2.0 y exaltación del sentimiento grupal, he creado un grupito de Tuenti (no tengo Facebook, llamadme raro) para los que estudiarmemos el Master CAP este año en la UCA (en FB hay otro, del cual copié la idea -lo reconozco-). 

Ya os iré contando!

lunes, 1 de noviembre de 2010

Premio Lágrima de Swarosky


Enmorecido como me hallo, sólo puedo agradecer con lágrimas negras en mi fino rostro este regalo otorgado por mi querido bear-fren El Oso Estudioso, del blog "Sofisticada Crueldad".

Ahora lo que voy a hacer es:

1) Ponerme un Martini Bianco en copa de cóctel.
2) Arrojarla violentamente contra una de las muchas paredes de alabastro de mi casoplón.
3) Llenar la bañera de agua caliente, sales y aceites. Echar Martini dentro.
4) Despojarme de mis fastuosos ropajes y ponerme mi tiara de diamantes.
5) Flotar boca abajo.
6) Cuando esté a punto de desfallecer, salir del agua y seguir con mis tareas domésticas, pero con otra cara.

¡Muchas gracias!

domingo, 31 de octubre de 2010

El Síndrome de la Bree Van de Kamp Proletaria


Llevo meses sintiéndome una "mujer florero". Y no, no es equivoquéis, ni tengo doble cromosoma X ni me visto con flores como podría hacerlo Gaga. La concepción de mi "mujerflorerismo" particular va más allá de las ricas de la Sexta y de la esposa mona que sólo vive para hacer feliz a su maridín...
Hoy, gran día para la Ciencia, voy a describir en qué consiste el síndrome que le da una vuelta de tuerca más al de "mujer florero":

"El Síndrome de la Bree Van de Kamp proletaria" 

1) Tienes pareja estable y vives con ella.
2) Te gusta agradar, hacer que la gente de tu entorno se sienta bien (llamémoslo "subcomplejo de muñeca hinchable emocional").
3) Tu personalidad es tranquila, afable, la mayoría de las veces. Es decir, no tienes mal pronto. Y encima, estás de muy buen ver.
4) No dispones de una manera estable de traer dinero a casa mes a mes.
5) Tu compañero/a sentimental sí dispone de una fuente fiable de ingresos regulares.
6) Te descubres a ti mismo/a pensando en qué vas a hacer de comer mañana (para tu pareja y para ti).
7) En tu planning diario empiezas a tener presente cuándo, cómo y dónde ir a la compra.
8) Te preocupa que los platos estén sin lavar en el fregadero. A ti y sólo a ti.
9) Si tienes coche, otra de tus labores principales es la de chófer de tu cariñito.
10) Eres secretario/o de tu pareja. Le recuerdas las citas, llamadas pendientes, sabes dónde tiene los documentos.
11) Te gusta la lectura, pero dejas de leer en la cama para no molestar al / a la que está durmiendo a tu lado, agotado/a por su día de trabajo.
12) Tus inquietudes intectuales van mermando porque hay necesidades de carácter eminentemente práctico que debes resolver (tú solo/a porque no recibes ayuda de tu consorte).
13) Te das cuenta de que tienes conversación acerca de muchos temas, con especialidad en los que fascinan a tu compañero/a.
14) Finges un interés inusitado por temas ni que te la repampimflan. And the Oscar goes to...
15) En relación a 11), 12), 13), 14) te sientes frustrado/a, un ceporro/a que malgasta su potencial. Deberías estar creando cohetes espaciales, ensayando una coreografía de Fama o tomándole las líneas de su diálogo a Meryl Streep.
16) Vas al gimnasio para evadirte de una realidad cada vez más aburrida y poco estimulante.
17) Quedas con amigos/as para tomar café o visitar sitios de interés cultural/turístico/natural mientras tu pareja está trabajando (siempre y cuando tengas al día los puntos 7) y 8)).
18) Asesoras a tu cariñín en la compra de electrodomésticos/muebles que va a adquirir con su dinero pero que tú vas a disfrutar igualmente, o incluso más.
19) Justificas tu cansancio debido al ajetreo que llevas sin que él/ella te lo pida. Pretendes hacerte valer porque en el aire flota cierto tufillo a desconsideración de tus ocupaciones.
20) Esperas como agua de mayo que se inicie tu Master, para desvincularte ligeramente de unas obligaciones domésticas que han recaído sobre ti sin que hayas mostrado la más mínima oposición, y para buscar salida a tus inquietudes intelectuales.
21) -Por ser transgresor y no tener un número "redondo" de síntomas- A veces te vuelves una reina del drama y lo mandas todo a la mierda, apeteciéndote sólo beber licores caras en vasos de cristal bueno. Pataleas, lloras, se te corre el rímel (real o psicológico) y rompes cosas (también de manera real o metafórica), para luego recomponerte en un minuto y sonreir glacial, impasiblemente, porque para fuerte tú, mona.

Anexo: Estos síntomas se empeoran drásticamente si eres lo que los mass-media se han prestado a llamar "Oso"/"Bear"

Y, aunque sé que me repito, os dejo el videoclip que mejor describe este elitista síndrome.


PD: El genial dibujo del osito tipo conejito Playboy es una creación original de ElOsoEstudioso.

sábado, 23 de octubre de 2010

Víctima


Las cosas no están siendo del todo fáciles este mes, pero es algo que considero normal. Cuando todo fluye, cuando las cosas se presentan fáciles, una sensación inquietante te absorbe. "¿Así de fácil? ¿Vivir puede ser así de fácil? No, algo debo de estar haciendo mal". Pues no, si uno se empeña, vivir puede ser un proceso de fluidez y armonía.

Pero me temo que nos han enseñado, o hemos aprendido, que si las cosas son fáciles no valen. Que sin sufrimiento no hay premio. Así que desarrollamos una tendencia a ese sufrimiento, que muchas veces es inevitable, pero otras muchas no. Por eso creo que buscamos la dificultad, porque así nos sentimos más útiles para los demás y para nosotros mismos, diciéndonos en plan mantra "Sólo merece la pena si me cuesta mucho trabajo".

Hay quien hace del sufrimiento un estilo de vida (no miro a nadie, ni al espejo siquiera), más que nada porque es fácil ser una víctima. Como tales tenemos la excusa perfecta para todo: para no movernos, para no responsabilizarnos, para someter a los demás... para justificar nuestros miedos y miserias, para decir eso de "ya lo haré, es que ahora estoy mal". La vida va pasando y siempre encuentras otro motivo que te arranca el discurso de víctima y te enfrentas a la Parca sabiendo que no has hecho aquello que tenías que hacer, y eso es patético. El reto no está en superar los problemas, sino en que las circunstancias no lleguen a configurar la situación como si fuera un problema.

Si uno consigue dejar de ser una víctima de sí mismo, probablemente, no vuelva a sentirse una víctima de nada ni de nadie nunca más.

PD: Estudiar Arquitectura victimiza. Ser arquitecto victimiza. Escuchar las opiniones de los demás sobre nuestra vida victimiza. Ser homosexual victimiza. Estar en paro victimiza. Pero yo HOY he decidido dejar de ser un arquitecto vulnerable parado gay "victimizado". Ea!

PD2: Viva Bárbara Alpuente, que suele escribir cosas que me zarandean. A pesar de escribirlas donde las escribe.

lunes, 4 de octubre de 2010

Pequeño drama cotidiano

Hoy estoy triste. Digámoslo sin tapujos. Y no me gusta estarlo, porque no puedo dejarme llevar por la melancolía, porque somos seres sociales, hay gente que nos quiere y no podemos hacerles sufrir más de lo necesario mostrándonos sin una pequeña máscara de alegría o al menos de “ausencia de sentimientos negativos”.

Mi máscara suele ser la ironía, el sarcasmo, el humor ácido, la autocompasión velada… Uno busca alternativas al llanto, a la histeria, al arrojarse a romper cosas (objetos o nuestra cabeza contra la pared).
Resumiendo los conceptos anteriores (ironía, tragedia, sarcasmo, tristeza…), si pudiera, actuaría como sigue (lo advierto, voy a improvisar):

«Bajé las amplias escaleras de mármol, rozando con la punta de los dedos el frío pasamanos de inerte cobre. Mis pasos resonaban, me sentía observado por todos y cada uno de los escalones que pisaba y la sensación se volvía opresiva.

Al menos me quedaba el consuelo del tacto sobre mi piel de la bata de raso, que, aunque también gélida, a juego con las escaleras, el pasamanos y mi estado de ánimo, me acariciaba todo el cuerpo. Con la mano libre no pude evitar rozar mi pañuelo de seda, que siempre quise creer que era de seda natural, y aproveché para apretarlo más fuerte alrededor de mi cuello.

Entré en la gran sala vacía. Estaba oscura como suponía que debía estarlo el infierno, a excepción de un punto luminoso al fondo. Alguien, quizás yo, había encendido la gran chimenea que dominaba la estancia. Este lugar siempre me había resultado inquietante, no era afición mía el bajar hasta él. Digamos que el frío llama al frío, y en ese salón tenía un mueble bar que permanecía cerrado bajo llave, a la espera de las importantes visitas que agasajaba en este lugar con los licores presuntamente más selectos que guardaba en su interior. Visitas fugaces, interesadas, frívolas, inertes como el alcohol que bebían de mis fríos pero caros vasos.

Deslicé la llave en la cerradura. Me pareció un ataque brutal contra la inocencia y dignidad de esa pequeña apertura, penetrarla sin contemplaciones con una llave también fría al tacto. De acuerdo, el ojo de la cerradura había sido creado para ser vejado por la llave, pero no me pareció bien. Esta noche nada me parecía del todo bien.

Elegí la botella que parecía contener el líquido más obscenamente caro. No sabía qué era, pero lo volqué en un vaso ancho que tenía un poco de polvo. Yo también tenía polvo dentro, así que me pareció acertada la casualidad.

Una vez llené mi vaso hasta el borde, como nunca me hubiese atrevido a llenarlo delante de esas distinguidas visitas, hice el amago de guardar la botella, que resultó ser de un brandy que alguien me pudo regalar en alguna ocasión, quizás sin esperar nada a cambio, pero no apostaría por eso. Justo antes de dejarla en la balda se me ocurrió que no era necesario. Nada era necesario esta noche, porque era otoño y yo tenía frío, y ni todo el alcohol del mundo ni todas las chimeneas existentes en todos los salones muertos por dentro de todas las casas aisladas en todos los montes de este país en declive me lo quitaría. Porque un muerto está frío por definición. Yo pensaba que estaba muerto por dentro y que así estaba bien. Pero esa cualidad mortuoria era ya tan profunda, tan exasperante que se me dibujaba detrás de la piel y hedía en mi aliento.

Sin pensarlo demasiado, dejé caer la botella, que me gustaría decir que estalló en mil pedazos, aunque fueron menos. Mis pies se llenaron de alcohol y cristal. El uno me curaba las heridas que me produjeron los otros. Y eso estaba bien.

Me acerqué a la chimenea y observé el fuego. ¿Qué extraña cualidad posee el fuego que nos hace quedarnos atontados mirándolo? Había quien decía que yo era un manipulador… ¿y el fuego? ¿No era peor que yo acaso? Bebía un sorbo que me supo a hiel. Nunca había probado la hiel, pero sabía que era un símil fácil y trillado que había leído innumerables veces en los libros que guardaba en otra estancia de aquella casa muerta. La idea de que una bebida tan supuestamente exquisita me supiera tan mal me pareció grotesca y cruel, como yo mismo me parecía a veces cuando la gente de mi entorno me lo recordaba, extrayendo sus cuadernos de piel seca donde guardaban sus reproches hacia mí, donde recogían mis faltas y defectos, con fechas incluidas. Benditos cuadernos que nos ayudaban a no olvidar nunca los errores ajenos, las ofensas del resto. De repente, recordé que había sido yo el que había encendido la chimenea, y también supe con qué la había encendido…

El amargo brandy no sólo dañó mi sentido del gusto, sino también mi boca, mi boca física, con su frialdad. En un ataque de furia que consideré muy apropiado a la par que desproporcionado, arrojé el pesado vaso con su precioso contenido contra la chimenea. El recipiente estalló como lo había hecho su hermana mayor, la botella que se vengó de mí hiriéndome los pies. No era lo único en este mundo que me había dañado y después de todo había sido benévola. El fuego se animó instantáneamente, y los cuadernos de piel crepitaron enardecidos al ser testigos mudos de una reacción reprochable por mi parte. Saltaron pequeñas chispas desde la boca de la chimenea, y me agradó sentir su calor sobre mi piel, sobre mi bata, sobre mis pies pringosos de brandy y de recuerdos muertos. Pero al fin notaba el calor de la chimenea. El fuego no sólo hipnotizaba, sino que también era útil.

Me acerqué a las cortinas próximas a la chimenea. Eran de terciopelo de algún color indeterminado, la oscuridad reinante en la estancia era su cómplice. Las acaricié. Estaban heladas pero su tacto era suave y agradable.

Sentí una punzada de dolor repentina. Era la ansiedad, una vieja amiga, una compañera indeseable que había acabado por tolerarme a mí, pero yo a ella no. No era una metáfora lógica, pensé, pero eso no importaba en absoluto porque no había nadie allí para oir mis pensamientos y juzgarlos. Tiré de la cortina, quería refugiarme en su tacto suave y delicado, sentir su peso sobre mi cuerpo, porque ya no sentía el tuyo, tu densidad sobre mí, tu aliento. Y mi aliento era repugnante con ese aroma a flores muertas provocado por el maldito brandy. La cortina cedió, dócil y me cubrió por completo. Me sentí a gusto en ese nuevo útero y me invadió una agradable sensación de calor que ascendía por mis pies. El calor pronto fue excesivo, pero no me importó lo más mínimo. Tampoco me importó nada en absoluto sentir como las cortinas empezaban a arder a mi alrededor. Me pareció poético vestirme con ese calor hecho cortinas hechas fuego.

De repente, tuve mucho sueño y quise dormir allí, en ese salón que siempre había despreciado por lo vacío y frío que era, pero que hoy era tan cálido como el lejano verano. Así que me dejé caer en el suelo, envuelto por la cortina, envuelto por el fuego que dibujaba su recorrido por las huellas de mis pies sobre la tarima de madera (¿de qué madera era la tarima? No lo sabía, y eso me intranquilizó durante un segundo, para luego aceptar que conocer ese dato, como tantos otros, no me haría más feliz).

Lo último que sentí fueron las risas de los cuadernos de piel, de mis presuntos amigos y amantes,  satisfechos al verme castigado. Y me pareció justo, y me pareció bien hacer feliz a tanta gente, al fin.»

Dedicado con todo mi cariño a El Oso Estudioso.


Y por supuesto a ti, Pz. Te echo de menos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Premio Flor Naranja

Me siento una diva bloguera, y no es porque me haya comprado una nueva boa constrictor de plumas, sino porque me ha sido otorgado el premio "Flor Naranja" por parte de Fran Frannao  y Fernando. Voy a tener que hacer un nuevo apartado con un "slide"o como se llame para exhibirlos orgullOSO. Cito las referencias hacia un servidor que hacen estos dos amables caballeros:


Fran Frannao:
Ocnebius del blog "La trenza de Ocnos". Por esos pequeños grandes pasos que ha dado en el blog y que poco a poco en su vida.
Fernando: 
Ocnebius por La trenza de Ocnos. El último blog que he añadido a mi reader, y por lo que he podido observar, nos encontramos ante un chico muy emprendedor y con un estilo muy peculiar en la escritura... de estos estilos que sin quererlo te suelta una pequeña sonrisita en la cara mientras le lees.
Oioioioioi, que me sonrojo y me sube el ego (y más cositas).


Este colorista premio viene acompañado de unas "instrucciones" a seguir si eres premiado, por lo que las cito aquí a continuación:

- Hacer una entrada con el premio. [Vale, en ello estoy].
- Compartir con 12 blogger, linkeando a los nominados. [Uhm, no sé si leo a tanta gente, ya veremos].
- Comentar en sus blogs que han sido premiados y a la vez poner un link al blog de la persona que te otorgó el premio. [La parte contratante de la primera parte... No sé si haré esto último. Espero, retorcidamente, que los premiados me sigan a mí como yo les sigo a ellos y que se enteren por aquí de que tienen un regalito. ¿Es egocéntrico pensar así? Francamente, me da igual darlings].


Quién decía que un regalito no da trabajo... Estoy perezoso.  Pero bueno, allá vamos. Como creo que no puedo premiar a los que me han dado este regalito (no por peloteo agradecido, sino porque verdaderamente se lo merecen -Fran por lo entrañable y humano de su blog, con tanta variedad de contenidos, desde los más emotivos a los más objetivos; Fernando por la increíble labor de apoyo que (nos) está haciendo a los del colectivo LGBT, sin dramatismos y siempre con afán informativo y sin caer en provocaciones ni discursos incendiarios que no conducen a nada-), premiaré a otr@s bloggers diferentes, para contribuir a la expansión vírica y exponencial de este evento [sic]. 


And the Orange Flower goes to:
  1. Elosoestudioso, por Sofisticada Crueldad. Es un blog muy divertido, en el que se emiten críticas constructivas y personales sobre temas de actualidad, siempre desbodando humor negro y ácido, algo que me encanta. Glamour+mala leche+gracia+tronío= Sofisticada Crueldad.
  2. Trianeroforever, por Corazón Trianero, que ha demostrado ser un sitio muy acogedor y que nos relata las vivencias personales de este sevillano de pro, que tiene la cabeza bien amueblada sin dejar de lado ese puntito inocente que lo hace tan genial.
  3. Jordim, por Proyecciones Blog, donde nos regala literatura de alto nivel, amena y desconcertante. Desde su "pesimismo cósmico" nos revela su visión de la realidad y las relaciones humanas, desbordando inteligencia.
  4. Micockring, J-osete, Killer Bollo, Jenni F. y Benito Pío, por Mi cockring no me deja pensar. Blog currado, variado e interesante, que te puede exaltar, animar o hacer reir por igual, todo desde un punto de vista muy audaz y propio de los que vivimos en el lado "outsider" de la sociedad tradicional.
  5. Mocho, por Pasa el Mocho. Sí señores, como ya dije aquí, el gran Mocho ha vuelto, y aunque me ignore profundamente (tanto comentarios como amables referencias hacia su blog) es un sitio altamente recomendable, y no sólo por las imágenes de chulazos que pone en sus post, sino por lo que dice. Combina madurez, estilo bear y simpatía.
  6. La pandilla que hace The Japihour Blog, desde la maldad y superficialidad más extremas y dignas de las peores zorras que os hayáis topado en la barra de un bar de carretera comarcal. Son geniales, te partes con todo lo que escriben, son provocadores y suelen tener más razón que un santo. Corred a verlo YA.
  7. Luis Chacón, por Luis a través del espejo. Menudo blog, menudo muchacho y menudos (literalmente) posts. Con citas de libros y pelis conocidos (o no tanto), expone su manera de pensar de manera concentrada y telegráfica. A mí este chiquillo me parece que desborda un encanto especial. Y me gusta su barba (ea, lo he dicho).
  8. Labrado en el Hueso, por su blog homónimo. ¿Puede un blog ser oscuro y brillante, desconcertante y adictivo? Sí, aquí está la prueba de ello. Este chico tiene una vida interior profunda y compleja, y está llevando a cabo una lucha interior digna de un Titán. Es increíble que siendo tan joven pueda llegar a conclusiones tan maduras (bajo mi punto de vista), aunque a veces tienda demasiado hacia el pesimismo. A veces me encantararía darle un abrazo, creo que más de una vez lo necesita.
  9. Q2xRo, por Things to share with you. Blog absolutamente imprescindible para estar al día de las últimas tendencias en architecture y design internacional. Literalmente, un must, escrito casi siempre en inglés, pero con una gracia que sabe a Sevilla.
  10. Raquel Borrallo, por La Esquinita del Reino. Esta niña es la caña, simplemente. Tiene una visión de la vida que estampa en el blog de una manera muy particular. Algunas de las cosas que escribe deberían imprimirlas en camisetas, con eso lo digo tó.
  11. Antonio, por Tierra de por medio. Cerebro privilegiado, que no ha tenido más remedio que fugarse de este país preafricano hacia tierras más alpinas, donde sí son capaces de apreciar sus cualidades profesionales y humanas, que son muchas. Lo considero un chico muy valiente y emprendedor, siempre con una opinión certera sobre cualquier tema de actualidad, pero lo que es más importante, con una sonrisa siempre preparada para ti y una habilidad especial para detectar cuando quieres un abrazote.
  12. Arquilo, por Lo verde no es para las cabras.  Qué decir de este hombre. Es una de las personas más especiales que hay en mi vida, un amigo, un compañero, un hermanito mayor. Tiene sensibilidad, madurez y desborda cariño a raudales. Su blog es una ventanita hacia una de sus aficiones, la cocina. Altamente recomendable poner en práctica cualquiera de sus recetas, leerle, seguirle, hablarle, escucharle. Es una pena que ya no le tenga cerca por haberse ido a las montañas europeas (y por ello, civilizadas) a comenzar una nueva vida.
Seguro que me dejo gente, y si es así, espero que lo entienda y que me perdone. 

Reconozco que no soy partidario de los premios blogueros, quizás porque no los entiendo. Pero lo cierto es que mientras escribía esta lista me he sentido en una especie de montaña rusa emocional. La mayoría no son sólo  blogueros, son amigos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Odisea inmobiliaria

Por motivos que imagino los lectores asiduos de este blog conocerán, me marcho a vivir a otra ciudad, otra vez. No sé si alguien más estará en el trance de la búsqueda de piso, pero si es así, le compadezco.
Inocentemente, pensaba que habría muchos pisos vacíos en alquiler y a buen precio, por el tema de la crisis, más concretamente por la explosión de la burbuja inmobiliaria. Me meto en internet, y efectivamente, no me equivocaba: hay montones de pisos a muy buen precio, tanto de alquiler como de compra.
Y empieza la odisea, que ya dura un mes.

Se dan varias opciones, que trataré de explicar a modo de esquema (que no me gustan ni nada):
  1. El piso en cuestión tiene un teléfono de contacto PARTICULAR.
    1. Llamas y no te cogen JAMÁS. He llegado incluso a mandar sms si se trataba de un móvil.
    2. Llamas y contestan, tras mucho insistir. 
      1. Como haciéndote un favor, te dicen que el piso ya está alquilado. Observo que es muy fácil poner un anuncio en internet, pero no quitarlo, o es que la gente es inepta. Me quedo con lo segundo.
      2. El piso está alquilado, pero te ofrecen otro, que casualmente tb alquilan, en otro barrio y mucho más caro.
      3. El piso no está alquilado, y aunque la persona que contesta no siente nada ante un posible inquilino, acepta a responder preguntas, PQ LA GENTE NO SABE VENDER. Tiras de la lengua, diriges tú la conversación: qué tiene, qué entra en el precio, planta, etc.
        1. Te convence y vas a ver el piso. Te hace esperar como una perra en plena calle. Yo he hecho 110 km para ver el piso. Ves el piso y es un mojón.
        2. Idem al anterior, pero el piso es monísimo. Salvo que "donde digo digo, digo Diego". El agua no está incluida con la comunidad, el "todo incluido" quería decir "toda la comunidad incluida" [sic]. Lo dices. Quedas en que te lo pensarás y llamarás. De repente, el dueño quiere que decidas ya, sobre la marcha, que ya bastante trabajo le ha costado levantarse del sofá para hacerte el favor de enseñarte el pisito.
  2. El piso no tiene teléfono de contacto, aunque afirma que se trata de un PARTICULAR. 
    1. Buceas, investigas, desarrollas un olfato especial y encuentras:
      1. Una dirección de email. Le escribes y jamás recibirás una respuesta.
      2. Un teléfono fijo. Aguantándote la eyaculación espontánea Llamas y es un fax.
      3. Un móvil. No contestan.
    2. Sólo puedes ponerte en contacto a través de la página de anuncios. Das tu nombre, teléfono, email, escribes lo dispuesto que estás a alquilar. Para nada, sólo para que la página en cuestión te llene de spam el correo desde ya.
  3. El piso es de una INMOBILIARIA, que te ofrece dos teléfonos, un fijo y un móvil. No suelen contestar al fijo, os lo advierto.
    1. Te contestan, son superamables, pero el piso ya está alquilado. Os remito al punto 1.2.1. Te ofrecen otro, más caro y peor. Pienso que se trataba de un anzuelo descarado.
    2. Idem al anterior, pero te dan respuestas vagas:
      1. "El dueño está de vacaciones, pero tengo otro piso que te puede interesar" (mientes, zorra).
      2. "Está reservado" (desde hace un mes, sólo han dado 50 € para ello, flipo con el poder de 50 € de mierda. 50 € míos no dan para inmovilizar una inmobiliaria).
      3. "Te llamamos ahora mismo, vamos a contactar con el dueño para que puedas visitar el piso".
        1. Es inútil hacer división aquí, no te llaman. No les apetece hacer negocios contigo, no les ha gustado tu voz.
          1. Llamas y no te contestarán nunca más. Empiezas a creer que todo ha sido un sueño.
          2. Llamas y te contestan, irritados por tu insistencia. No han podido contactar con el dueño, o el piso está apalabrado, pero no han considerado oportuno llamarte.
  4. El piso parecía que era de una inmobiliaria, pero es de no se qué AGENCIA ANDALUZA DE FOMENTO DEL ALQUILER. Te contesta una niñata que no tiene ni zorra idea de lo que estás hablando. Tiene que consultar el piso en internet, en la misma página que tú, aunque le des el número de referencia, dirección, características y le cantes una aria. La chavala al menos te llama, para decirte que el piso ya está alquilado. Pretende que le deje mis datos y lo que busco, que me llamará encantada de la vida cuando tenga algo. Lo hago, obedezco a esa voz, será la desesperación. Jamás volverás a oirla.
Hasta ahora sólo he visto 3 pisos en un mes. Uno de alquiler con opción a compra, uno en venta (vacío, inerte, ni cocina ni leches) y otro en alquiler. El uno no cuajó, el segundo no va a poder ser (Pz) y el tercero es muy caro. Y la que lo vende no se baja del burro. Señores, ¿ahora no era cuando el inquilino podía tener la sartén por el mango? No, siguen mandando:
    1. Las inmobiliarias, que son tapaderas de algo (apreciación personal, pero me jugaría algo por ello), no desean hacer negocios. Prefieren cerrar, hundirse, con tal de no tratar con alguien que tiene una voz como la tuya.
    2. Las pijas que alquilan pisos como si sólo ellas tuvieran piso en toda la ciudad. Señora, es monísimo, usted tb, para ser una cincuentona, pero su piso es caro aunque diga que no lo ha amueblado en Ikea (mentira, perra, me sé el catálogo de Ikea como tú el de Avon). Tratas de negociar, ella no quiere.
    3. La gente desganada que alquila pisos, o eso dice, pero es mentira. Tienen anuncios como cadáveres en descomposición saturando las páginas de alquiler y segunda mano.
    4. La gente desganada que sí alquila pisos, pero que no tienen ni la más mínima habilidad social ni interés en alquilarlo, no me preguntéis por qué, porque no tengo ni idea.
    Conclusión: no entiendo a la gente, a esta sociedad que dice que no se mueven los negocios inmobiliarios por la crisis... MENTIRA!!!!!! Es la gente, su desgana, su ineptitud, su incapacidad, su costumbre de que todo le venga DADO SIN ESFUERZO. Me faltan idiomas para maldecir y me sobra mierda que cagar sobre cabezas ajenas.

    Pero tengo un as en la manga... pero si no sale esto tendré que:
    1. (Volver a) tomar ansiolíticos.
    2. Definitivamente, irme de esta mierda de país.
    Y me altero porque creo que esta desidia se extiende a todo en este país, al trabajo, a las relaciones humanas, a la bequita típica, al mamoneo, al te rasco si me rascas... En un mes he perdido la fe en muchas cosas, aunque suene dramático así lo veo.

    Y lo mejor de todo, es que estoy convencido de que todo esto os la pela.


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    ACTUALIZACIÓN 01-10-2010


    "Querido diario (suspiro)..." 


    Vale, después de muchos cabreos y de mandar a freir espárragos a particulares e inmobiliarias, se puede decir que ya tenemos piso. El "se puede decir" viene a cuento, porque aún no hay nada firmado. Se trata de un antiguo casero, y no me inspira confianza, porque ya nos la metió doblada jugó varias veces en su momento. Pero Pz es amigable e inocente, mientras yo soy un amargado pesimista descreído. Ojalá sea así y todos mis temores sean fruto de mis cócteles de barbitúricos con vodka Yurinka en la Termomix.


    Sea como sea, las cosas van a cambiar, no sé si para mejor o no, pero a día de hoy estoy apático/aburrido/cansado de:

    1. Que me mangoneen.
    2. Que mi opinión no cuente.
    3. Que la gente no se aclare y me maree.
    4. Los ineptos, en todas sus versiones.
    5. Que no me tome nadie en serio.
    6. Que me recriminen cosas.
    7. Que mi ayuda no sea considerada tal. A partir de ahora voy a relegarme a Mujer Florero, con todo el dolor de mi corazón. Parece que soy más útil y eficaz poniendo buena cara y sonriendo en plan imbécil, en un discreto segundo plano...
    8. Quejarme.
    Gracias por vuestra comprensión y apoyo. No sé si poner comillas aquí.

    jueves, 23 de septiembre de 2010

    Por cierto, ¿dónde está Perry?

    Uhm. Serán cosas mías, porque estoy gravemente desequilibrado y presento desórdenes de tipo social muy retorcidos, pero me siento utilizado. Y por varias personas.

    Hago algo por ti, desinteresadamente, porque me importas. A partir de ahí se dan 2 opciones.
    • Opción 1 (tb llamada la de "Perry el Ornitorrinco"). En cuanto consigues lo que querías, desapareces sin dejar rastro. Tú que me llamabas tanto, la cantidad ingente de sms que recibí de tu parte, el porculo que me diste tu interés desaforado por contactar conmigo por msn. Vale, ya conseguiste lo que querías. Casualmente tu móvil ha tenido que morir, a la vez que tu ordenador, porque ni Perry el Ornitorrinco te localiza. Y sólo quería hacerlo para ver si había ido todo bien, sin finalmente habías resuelto ese problema que tanto te angustiaba y tanto tiempo me hizo perder a mí por escucharte.

    • Opción 2 (o la del "Todopoderoso"). Ya tienes lo que querías. Pero de repente, mi ayuda no consta en acta, es decir, lo has logrado todo tú, solito, y te jactas de ello, porque has afrontado en soledad tus problemas, con una entereza digna de un héroe hormonado de los que salen en las portadas de los libros de pseudoliteratura romántica, con una camisa estilo Luis XV rasgada que muestra unos pectorales anchos como las dos Castillas juntas. Evidentemente, ni un asomo de agradecimiento, porque tu ego te hace ver que no te ha ayudado nadie y te incita a olvidar tus largas y llorosas conversaciones en las que implorabas mi ayuda y consejo por esa presunta amistad y amor que nos une, que casualmente habían vuelto a la primera línea de sentimientos justo cuando te diste cuenta de que podía ayudarte (gratis).
    Y yo sigo sin aprender.

    No, soy "LO SIGUIENTE".

    PD: Me hallo subyugado por la emoción ante la noticia de que le ilustre blog "Pasa el Mocho" ha resucitado de entre los muertos. Altamente recomendable, echadle un vistazo y no lo lamentaréis. Por lo pronto, he vuelto a incluirlo en mi blogroll.

    martes, 21 de septiembre de 2010

    Ludópata de callejón

    Entré en un casino por la puerta de atrás. Me senté delante de la ruleta. La ruleta giró. Yo giré con ella. La gente del casino aguantó la respiración (en realidad no fue así, porque a pocos les importa lo que hago, como es lo normal en este mundo egoísta).

    10 Rojo: Lebrija para Pz. Bien.
    14 Rojo: Puerto Real para el Master Cap. Fantástico. Suspiro de alivio.
    13 Negro: Almería. Joder. Me faltan idiomas para maldecir.

    10 R+14 R = Jerez como punto de encuentro. Again. Busca, Tuso, busca piso.
    13 N= Viaja al otro extremo de Andalucía, de culo a culo. La sangre tira, qué remedio.

    Salgo del casino. Bastante contento, aunque pensando en el 13 N. En el último momento, cuando iba a entrar en el coche para irme al destino 13 N, el casino, hecho osazo persona me ofreció tirar los dados y felarme. Me  fue a dar los labios dados y se me cayeron al suelo porque estaban fríos, como los morros de las putas que te roban la cartera y luego desaparecen para siempre. Gané. Cambié así Almería por Cádiz. Y fue tal mi alegría que ni le avisé cuando me vino. Espero que esta vez el casino sí aguantase la respiración.

    Esto es estar vivo, cansado, nervioso, descargado seminalmente. Vivir en la incertidumbre, pero al menos vivir.

    Ahora límpiate la boca y traduce y llámame "intelectual" (arcada), "poeta" (salivación profusa), salvador de la cultura sin ansias de fama (vómito caliente).

    Hoy, ahora, esta noche, no me entiendo. Me he quedado con las ganas de mandar a la mierda a algunos hoy.
     
    Sonrisa al fin.

    domingo, 12 de septiembre de 2010

    Retorno a los orígenes, en todos los sentidos

    Alerta: pesimismo constante en las siguientes líneas. Allá tú si quieres leerlas.

    "¡Hago chof y reviento a tu lado!"

    Resumo, por resumir, por escribir, aunque no me apetece mucho escribir. Es curioso cómo yo mismo me busco obligaciones y deudas conmigo mismo.

    Llegué a la península, a Málaga, tras dos horas de vuelo. En el aeropuerto me recogieron, afortunadamente, y tras una hora y media de coche, llegué a mi casa. Mi casa, que vuelve a ser la casa de mis padres. En fin. Se me hace patente una ligera desazón con sabor a "pasos atrás". Volvemos a como estaba hace tres años: sin trabajo, con mi pareja en una isla en mitad del Atlántico y viviendo en casa de mis padres. Bien.

    Mis padres, anhelantes de que llegara para poder resolverles sus innumerables problemas informáticos. Ni me dejaron comer tranquilo. Bien. En esa tarea he estado inmerso toda la semana. No soy informático, ni siquiera aficionado a la informática. Lo que pasa es que tengo una escaso y por lo tanto temerario miedo a tocar botones. Tocas, tocas, y con tanto toqueteo, te puedes llevar una sorpresa,o un chorro de algo.

    Toca retomar las riendas de mi vida laboral. Toda la semana acudiendo al Inem, para estrellarme contra un muro de papeleo inútil. No desean ayudarme a que siga adelante, claramente. El hecho de vivir con mis padres se convierte para ellos tb en una lacra. Vueltas y vueltas, corriendo del Ayuntamiento al Inem, varias veces en la misma mañana, sin tener certeza de para qué, para que cuando traiga el papelito del Ayto. al Inem, me requieran otro nuevo, y vuelta al Ayto. Me veo sin prórrogas ni becas. He tenido crisis muy fuertes esta semana (¿que tú tienes una crisis sólo a la semana, o ninguna? Será que no tienes nombre compuesto, como yo, y careces por ello de carácter culebronáceo venezolano, bonita), planteándome dejarlo todo y todos, e irme a tomar por culo al extranjero, con una mano delante y otra detrás, fuera amistades, fuera pareja, fuera familia, estamparme yo solito y lejos. Es la sensación paranoica de las vedettes de los 60, la de la "mano negra" que hunde mi cabeza en el lodo cuando trato de tomar aire. Bien. Optimista. Vital.

    El martes, para Almería por cuestiones familiares. Viajar del culo occidental al culo oriental de Andalucía. "Andalucía Imparable", dice el eslógan de la Junta, seguramente ideado por el cuñado de algún Delegado. Sí, imparable, cuesta abajo, marcha atrás, amordazada y sin frenos. Reconozcamos que no podemos ser europeos, pero sí mozambiqueños (con todos mis respetos a Mozambique). Bien. Colosal.

    Ayer, a Jerez. A ejercer de arquitecto gratuito. Ver un piso, fotografiarlo, medirlo, levantarlo en planos. Con la esperanza de que sea ese el piso en el que vivir con el Pz, en un futuro próximo, siempre y cuando me den el MasterCAP en Puerto Real. Trabajo inútil. Mi trabajo como corresponsal ha sido, una vez más, y como casi todo lo que hago últimamente, infructuoso. Planes que se desbaratan una vez más. "Qué pesimista eres, jodío". Pasa tú por esto, mamón.

    Social life. Gente que se ha alegrado de verme de vuelta. Gente que ni sabía que me había ido. Un buen amigo que me ha hecho un favor sin poner pegas. Snif. Las marujas del gym apenas levantaron la ceja (depilada y pintada) al verme aparecer en la clase, como era de esperar. Sólo a un monitor rarito pareció alegrarse de verme en todos los sentidos, tal y como me dierona a entender sus ojos haciendo chirivitas y su saludo en voz alta y arrastrando las sílabas. Sexual destroyer que es uno, mire usté.

    La semana que viene, Semana Fantástica. Viajes a Jerez, Sevilla y ojalá, Puerto Real. Se sabrá dónde haré el Master (presuntamente). Más decisiones, encajar los golpes, hacer fintas, saltar y llegar a la meta, como SuperMario, pero sin sonrisa perenne. Pero si no me dan prórroga, beca ni nada, igual me retiro a meditar, como hacen tantos, a Barcelona, a fundirme los ahorros "viviendo la ciudad y sus gentes", como buen arquitecto perroflauta y con nido de golondrinas en la cabeza. O quizás habitar uno de los bonitos riscos que vi en el camino a Almería, allá por Granada, y alimentarme de algas, líquenes y plancton, y los festivos de lapas (que son un manjar en Tenerife) y buen día, cuando me crea un cangrejo de verdad, acabar despeñandome. Bien por las gaviotas, que tendrán alimento fácil. Humor negro, pero peligrosamente me anima.

    Un minuto antes de escribir este post, estaba animado, pero una llamada, una simple llamada de teléfono, me ha desbaratado los precarios planes que tenía ayer, y por lo tanto, desequilibrado. Para que veáis que grado de incertidumbre tengo en mi puerca vida, que todo se desmorona a la mínima.

    ¿"Arquitecto de castillos en el aire"? Qué poético, pero qué putada, cohoneh.

    ¿Qué os diría ahora toda una Drama Queen, que es como me siento yo ahora? Ah, sí:

    Os deseo a todxs una feliz semana de orgasmos preferiblemente no autoinducidos.

    viernes, 3 de septiembre de 2010

    Mujer blanca viuda busca... ¡fama!

    No puedo reprimirme más mi opinión gratuita y crítica acerca de lo que estoy viendo en la caja tonta cuando regreso por las noches comatoso de la reforma del Escorial o demás quehaceres. Se trata de ese nuevo esperpento televisivo que se ha autoproclamado sinónimo del glamour y la educación, por que viste de Gucci y se come los kebabs doblados con cubiertos.

    Hay que reconocerlo: Carmen Lomana se ha convertido en una telebasubridad catódica, y esto dice mucho (demasiado) de la incapacidad y desidia de las televisiones (y más concretamente de sus programadores). Surgio de ese vacío que habita en una breve pieza documental, donde nos enseñaba esa indiferencia cósmica que conceden las fortunas obtenidas por pura ósmosis (algo que se adivina en expresiones que valen su peso en heces gorrinas como "no necesito la mitad de las cosas que tengo").

    Su falso desapego por los bienes materiales, la desesperante lentidud de su dicción (más próxima a la parálisis del bótox que a la prudente meditación, visto lo que acaba soltando por esa boquita de piñón), su exhibicionista apego a la moda más obscenamente cara (y presuntamente "de calidad" por serlo) y sus frívolas idioteces de andar por casa (la ya archifamosa expresión "tengo amigos sin dinero cash") atrajeron los focos sobre ella. Ojalá hubieran sido los 15 minutos de gloria que decía Warhol, pero la sequía de ideas en la tele (y la intelectual entre nosotros los televidentes) y el ansia de popularidad demostrada por al estirada viuda hicieron el resto para convertirla en personaje del colorín.

    Creo que no necesitaba bailar con la denostada "princesa del pueblo" o ejercer de directora de simios en Las joyas de la Corona, pero queda claro que la fama, por cutre que sea, otorga suculentas rentas "intangibles" que el dinero no puede comprar.
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